El viento y la lluvia condicionaron notablemente el desarrollo del
encuentro, dejando un partido muy deslucido. Ambos equipos se emplearon a
fondo, aunque el Cacereño Atlético
supo adaptarse mejor a las condiciones del terreno de juego. El Guiniguada, habitual equipo de toque y
combinación, no pudo desarrollar su juego y optó en muchas fases por balones
largos.
El único gol del encuentro llegó en el minuto 29, cuando Wakana aprovechó un balón suelto dentro del área que la
defensa local no logró despejar, estableciendo el 0-1. Tras el tanto,
aparecieron los nervios en las locales y las visitantes comenzaron a atacar con
mayor insistencia. Con ese resultado se llegó al descanso.
En la segunda mitad, el campo se fue poniendo
cada vez más pesado y las fuerzas ya no eran las mismas que en el primer
tiempo. Ambos equipos buscaron el gol, pero el marcador no se volvió a mover.
Con el 0-1 se llegó al final del
partido.