La final de la Copa Manolo Santana, en su segunda edición, nos dejó muchas imágenes que hablan por sí solas: deportividad, compañerismo y un gran ambiente en las gradas. Más de 400 personas acudieron para disfrutar de una final que dejó momentos para el recuerdo. Al término del encuentro, ambos equipos protagonizaron una bonita foto familiar, reflejando los valores y la unión que transmite el fútbol femenino. En las gradas también estuvieron presentes numerosas ex jugadoras y jugadoras, entrenadores de diferentes equipos y categorías, demostrando el crecimiento, el apoyo y la gran familia en la que se ha convertido nuestro fútbol.